miércoles, 1 de diciembre de 2010

Cuadragésimo cuarto

Ella hace el amor, nunca puede cojer


Desgracia

Se aproxima la desgracia perpetua
con una cola perfecta
y los labios entumesidos
por la niebla, el dolor y las malas lenguas.
Se posa sobre mis pestañas, juega mis juegos
y se deja ganar,
cconfíaen mis manos pero nunca en mis pies,
deja cabos sueltos para que no sepa quien es.
Se iinstalaen mi disco duro,
y miente sobre su futuro.

Tiene miedo que la encuentre,
en un rrincóndel mundo,
desordenando los cajones
encontrando esas cartas
que tanto la hicieron llorar.

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